Estrategia
 
autor: Miguel Ángel León Govea
Edición: 34 Junio 2011
Brilla con luz propia Leche La Ordeña supera desafíos
La perseverancia por mantener a la empresa a flote, hizo que los socios de la marca colimense concretaran alianzas con empresarios de Jalisco, lo que permitió la consolidación en el mercado local y la distribución en nuevas plazas de Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

La voluntad de beneficiar a los productores de leche, hizo que Don Elías Lozano (qepd) se acercara a la Universidad de Colima, para recibir el consejo de cómo crear una marca propia para comercializar y obtener más beneficios. Hombre de campo, solidario y buscando siempre las ventajas competitivas para el sector, Don Elías  impulsó la creación de una empresa, que cumple 14 años ininterrumpidos en el gusto de los consumidores.

La leche ha sido, es y seguirá siendo un producto básico en la alimentación de las familias, sin duda uno de los productos que no deben faltar en casa. En Colima podemos sentirnos orgullosos de tener una marca propia de alta calidad: La Ordeña.

Hoy en día, La Ordeña incursiona en nuevos productos para comercializar como el yogurt, la crema y los quesos; además de consolidar su expansión en algunos lugares de Jalisco, Michoacán y Guanajuato.

José Francisco Méndez Curiel, ingeniero agrónomo, socio accionista y encargado de la comercialización, comparte la historia de esta empresa que está conformada por 27 socios quienes están comprometida con la calidad de sus productos.

El proyecto inicial fue idea de don Elías Lozano (qepd) persona que trabajó arduamente por ver realizado el sueño de una marca de leche cien por ciento de Colima. Encabezando a los productores de leche del estado, un día de 1997 acudió a la Universidad de Colima con la finalidad de darle salida a esta propuesta. La recomendación fue que se acercara a la pasteurizadorade Liconsa, pues en ese momento la planta tenía una capacidad sobrada como para maquilar la leche de los productores colimenses.

Fue entonces que se acercaron con Francisco Méndez, quien en ese entonces era gerente de Liconsa, le piden la maquila de la leche y de inmediato se inicia y desarrolla el proyecto que pronto presentarían a la directora nacional de Liconsa, -en ese entonces- Socorro Díaz, quien con el mejor de los ánimos dio luz verde a la idea. Es así que en junio de 1997 se firmó el primer convenio para la producción de la leche La Ordeña, con Carlos de la Madrid y Fernando Moreno, gobernador y rector de la Universidad respectivamente, como testigos de honor.

“Como gerente me tocó apoyar a los ganaderos para desarrollar la marca, el logotipo y los puntos de venta. Iniciamos la distribución de leche en presentación de bolsa de un litro; cabe mencionar que no tuvimos una estrategia previa mas que lanzarnos al mercado a través de una serie de comisionistas y vendedores”.

Como gerente me tocó apoyar a los ganaderos para desarrollar la marca, el logotipo y los puntos de venta.

La inversión inicial para echar a andar la marca fue realmente mínima, pues al ser la leche maquilada por Liconsa, entre los productores de leche del municipio de Cuauhtémoc juntaron 20 mil pesos para comprar las primeras bobinas de polietileno. Pero sin duda fue de mucha ayuda la convicción de la colimense Socorro Díaz de apoyarlos.

Desde sus comienzos, la leche que se produjo fue muy bien aceptada por los consumidores y pronto esto se vio reflejado en el número creciente de socios accionistas de la empresa. De haber comenzado sólo 10 socios,  llegó a tener 135, y una producción  de 1800 litros diarios de leche, misma que también en poco tiempo ascendió a los 5 mil litros diarios.

Sin embargo, en pocos años las cosas cambiaron. Los precios de producción aumentaron considerablemente, entre ellos los de maquila de Liconsa, que había cambiado ya de director y por lo tanto, aplicaron unanueva política; sólo basta mencionar que el precio por este concepto se disparó hasta un 200 por ciento.De igual forma, al ser tantos los socios, se produjo una sensación de “esto es de todos y de nadie”, pues había muy poca inversión como para costear los nuevos precios.

También se sumaron otros factores en detrimento del crecimiento, como la llegada a Colima de nuevas marcas de leche, muchas de ellas con productos de baja calidad, lo cual mermó el buen desarrollo de las ventas. Hay que mencionar que cuando La ordeña entró en funciones, sólo habían 3 marcas de leche; actualmente son 12 en el mercado local.

Nuestro panorama ideal es tener más volumen de producción para poder abaratar los costos del proceso, y así llegar a más hogares que nos prefieran

Al ver esta situación, algunos socios y el ingeniero Francisco en la directiva, decidieron incursionar con una planta de producción propia. En el año 2001 comenzó el desarrollo de este nuevo proyecto, que suponía un cambio estructural muy importante. En 2003 se inició la construcción de la planta, la cual entró en operaciones dos años más tarde, llena de nuevos bríos y con un futuro más prometedor para los productores y socios.

Nuevos desafíos

Bien dicen que lo que no mata, fortalece; así sucedió entonces con La Ordeña, que luego de algunas condiciones desfavorables cobró fuerza y emprendió una reestructuración a fondo. En 2005 la reluciente planta procesadora estaba lista  y entró de inmediato en operaciones, ahora con nuevos socios accionistas y una nueva proyección de los productos.

En virtud de no encontrar solidez con los inversionistas de Colima, se buscaron socios de otros estados. Fue así como en 2007 se hizo una fusión con Magaña Lácteos, productores de San Julián, Jalisco. Desde entonces, la empresa ha crecido y ha podido crear nuevas rutas de distribución, llegando a Michoacán, Jalisco y Guanajuato. Igualmente han desarrollado nuevos productos derivados de la leche, como el yogurt, la crema y los quesos.

Actualmente La ordeña genera alrededor de 40 empleos (empezaron con 8) y una derrama económica que beneficia a la región, pues es una empresa de Colima. Y de iniciar con la presentación de la leche en bolsa de un litro, ahora cuentan con presentaciones de bote de litro, galón y medio galón. Asimismo con el yogurt con 6 sabores diferentes en bote de cuartito y de litro.

Sus puntos de venta se han multiplicado en estos últimos años, el 70% de la distribución se hace en tiendas de abarrotes, y el 30% en  todas las cadenas comerciales: Ley,  Walt Mart, tiendas Kiosko, Sam’s Club, Soriana, etc.

El ingeniero Francisco Méndez habla de las cualidades de la leche que ofrecen al público de Colima y de la región: “Es un producto 100% natural, leche entera que conserva todas sus cualidades nutritivas; no trae conservadores ni adulterantes. Es de verdad una leche realmente de excelente calidad”.

“Es un privilegio que los colimenses podamos tener una marca de leche propia, ya que muchos estados de la república tienen que comprar la leche y en realidad no saben de dónde proviene ni qué están tomando. La fortaleza de La Ordeña es vender un producto de alta calidad, muestra de ello es que quien la prueba, ya no la cambia, así le ofrezcas una leche de 3 pesos”.

Presente y futuro

A sólo nueve meses de haber lanzado los productos derivados al mercado, el objetivo de la empresa es lograr consolidarlos. También desarrollan una leche especial para distribución en las escuelas, una leche que beneficiará en la buena alimentación de los estudiantes. Y claro, crecer en el consumo interno. “Nuestro panorama ideal es tener más volumen de producción para poder abaratar los costos del proceso, y así llegar a más hogares que nos prefieran”.

Por último, la recomendación que La Ordeña hace al público es consumir lo que se produce en el estado, porque esto beneficia directamente a la región. Se trata de un alimento básico de primera, y que la gente sabe qué es, de qué esta hecha y de dónde viene. En definitiva: hay que confiar en los productores colimenses.