Sección especial para Mamá
 
autor: Miguel Ángel León Govea
Edición: 33 Mayo 2011
Le apuestan a la zarzamora Exportan María Bonita
María Rangel Yáñez junto con su familia, -mayoría mujeres- le apostó a la producción de zarzamora en su lugar de origen: Quesería. Con sello propio la empresa productora incursiona en la exportación e industrialización de la fruta, con rumbo al éxito.

Bien dijo un gran filósofo griego que “el trabajo dignifica al hombre”… y a la mujer, por supuesto. Y es que desde hace cinco años, la familia encabezada por María Hortensia Rangel Yáñez, originaria de Quesería, proporciona trabajo a más de 30 mujeres en la cosecha y producción de zarzamora. Con experiencia previa en la venta de pasteles, y estudios truncos en Medicina, doña María acompañada de su familia nos cuenta cómo emprendieron un negocio con rumbo al éxito.

Se trata de la empresa familiar María bonita (2006), dedicada a la producción de la zarzamora. Cada temporada produce los frutos que son exportados a Norteamérica y Europa, las cantidades varían conforme los pedidos de sus clientes; cuentan con dos hectáreas y una producción anual de 800 litros de licor y 500 kilos de mermelada.

Quesería se distingue por la siembra de caña de azúcar y la producción de este alimento. La familia Rangel Aguilar se encontraba en esta dinámica de siembra, pero a causa de la caída de los precios, se vio en la necesidad de buscar otras alternativas para trabajar la tierra. La respuesta de la búsqueda fue la zarzamora.

El primer paso que dieron fue elaborar el proyecto para presentarlo ante la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA); después de obtener el visto bueno, recibieron el apoyo económico y las asesorías necesarias para echarlo a funcionar. Gracias a ello, lograron vincularse con una empresa norteamericana para la compra de la fruta y exportarla. Por situaciones adversas, las relaciones se vinieron abajo, sin embargo se contó con otra propuesta de la empresa Vital Berry, que desde hace tres años les compra el fruto para llevarlo a otros países. Dentro de este proceso de nacimiento y consolidación, las mujeres han tenido un papel protagónico fundamental para el éxito de la empresa. Encabezadas por María Hortensia, alrededor de 30 mujeres, se dedican al corte y selección de la zarzamora destinada a la exportación. “Las mujeres tienen mucha más delicadeza para tratar la fruta, y son más selectivas; además de esto, era una necesidad emplear a mujeres porque muchas de ellas se dedicaban al hogar o como trabajadoras domésticas”, dice.

El contacto con la SRA les permitió el acceso a un programa dirigido a las mujeres que habitan en núcleos agrarios y que se organizan para constituir una empresa o sistema de producción: Programa de la Mujer en el Sector Agrario (Promusag). Gracias a ello se logra una relación integral entre la empresa María bonita y el entorno en donde viven, en este caso con el beneficio de las mujeres que tienen un trabajo bien redituado con la zarzamora. “Aquí vienen a trabajar mujeres de todas las edades, desde los 15 años hasta señoras con familia. La mayoría de ellas son amas de casa que aquí encuentran una fuente de trabajo”.

De la necesidad surgen las mejores ideas

La familia Aguilar Rangel no sólo se dedica a la producción y venta de zarzamora para exportación, también ha emprendido otros productos derivados de esta fruta, con la misma marca. Es así que elaboran, de manera artesanal: ponche, mermelada, licor y jugo de zarzamora. Esto gracias a una necesidad que se presentó cuando la empresa a la que vendían la fruta simplemente no fue a recogerla. “Ese año nos quedamos con toda la cosecha guardada en el almacén, y no hallábamos cómo sacarle provecho porque era mucho lo que se había cortado. Fue entonces que a mi mamá se le ocurrió hacer el ponche y la mermelada para darle un valor agregado a la zarzamora, y como funcionó, decidimos elaborar estos productos consecutivamente”, dice Edgar Aguilar.

La mermelada, el jugo y el ponche fueron elaborados gracias a los conocimientos de la jefa de familia, quien por transmisión de saberes orientó a los integrantes de la familia en la preparación de dichos productos. Después, se capacitó con una persona que había trabajado en la casa Domecq, en Cuba, para la elaboración
del licor de zarzamora.

Actualmente, estos productos se distribuyen en los municipios de Colima, Manzanillo, Villa de Álvarez, Comala, y Quesería. Son los mismos integrantes de la familia quienes se encargan de cubrir sus puntos de venta: Trini Reyes, las casa de artesanías del DIF, y en el andador Constitución de Colima. Además de participar en ferias y exposiciones, como en el caso del Encuentro de Mujeres Campesinas y Rurales del Bicentenario, al que asistieron el año pasado en la ciudad de Morelia. Asimismo, en las ferias locales y en Zacatecas, gracias a que Giovanni Aguilar, también hijo de doña María y don Manuel, reside en esta ciudad y se lleva los productos para su venta.

Una empresa familiar en armonía con su entorno

María bonita es una empresa que ha logrado estar en armonía con los que la integran y con los que la rodean. Primeramente, es una fuente de trabajo muy importante para muchas mujeres de Quesería, logrando un vínculo laboral que las beneficia directamente. Por otra, el sistema de producción de la zarzamora es armónico, ya que don Manuel utiliza técnicas de cultivo a base de composta orgánicas, producidas en el mismo ingenio azucarero de la localidad.

Respecto al nombre de la empresa, don Manuel nos platica que el nombre María es muy importante en su vida, pues su madre y su esposa se llaman así. “Además, es un nombre muy atractivo para la gente”. María bonita, es una empresa con sello familiar, y con alma de mujer.